jueves, 31 de diciembre de 2009

Endibias al roquefort

Yo hacía la salsa roquefort con mantequilla, leche y queso roquefort, y lo mismo la aplicaba para los espaguetis que para las endivias, hasta que se me cruzó esta receta y la puse en práctica; no sé si valdrá para la pasta, pero con las endivias cumple...

Apenas se ve la salsa, pero la lleva

Ingredientes:
  • 2 endibias
  • 1 huevo duro
  • 4 cucharadas de aceite
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 cucharadita de mostaza
  • 50 gr de queso roquefort
Lavamos bien las hojas de las endibias, las escurrimos y secamos a fondo, las ponemos en la ensaladera y reservamos.
Mezclamos el aceite y el vinagre.
Añadimos la mostaza y la sal.
Aplastamos el queso y lo unimos a la salsa.
Batimos bien hasta formar una crema homogénea (todas estas mezclas yo las hice con la minipímer, claro; en ningún sitio dice que sea a golpe de varillas).
Cubrir las endivias y adornar con los huevos partidos en gajos.

Esta receta va muy bien de un día para otro: se guardan salsa y endibias (por separado) en la nevera, y al servir se añaden los huevos, que se cuecen para la ocasión.

Ésta es, obviamente, la última receta de este año de 2009. Espero que el año 2010 sea muy sabroso para todos...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Acelgas con patatas

Tras una semana (larga, lo confieso) de festividades y ágapes varios, vuelvo con una receta fácil, con un punto improvisado y equilibrada, para evitar los posibles excesos de estas fechas. Son más alegres así que hervidas...

Ingredientes:
  • Acelgas congeladas
  • 100 gr de patata por persona
  • aceite
  • sal
  • 1 diente de ajo
Cocemos las acelgas el tiempo que indica el envase.
Paralelamente, freímos las patatas cortadas en daditos.
Escurrimos las acelgas en el colador y las patatas en un plato cubierto con papel de cocina (para escurrir el aceite).
En una cazuela o sartén, sofreímos un ajo y retiramos cuando se dore.
Añadimos las acelgas y les damos unas vueltecitas.
Agregamos las patatas y ponemos al punto de sal.

¡No son patatas fritas! Por tanto, no requiere tanta sal...

Para que sea un plato totalmente equilibrado, puede acompañarse de pollo, un bistec o una rodaja de pescado a la plancha...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Pollo al chilindrón

El otro día publiqué una receta, y un colega del feisbuc dijo que haría pollo al chilindrón... me dio un antojo... Antes la hacía más, pero la he ido dejando. Es de origen aragonés, y originalmente se hace con cordero, pero con pollo queda de lujo.

Me gusta que quede doradito el muslo.

Ingredientes (para dos personas):
  • 2 muslos de pollo
  • 150 gr de jamón serrano
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 pimiento rojo
  • aceite de oliva
  • un vaso de vino tinto
Fríe el pollo (el aceite salta que da gusto, es lo único que odio de esta receta).
Cuando empiece a dorarse, añades los pimientos y el jamón.
Cuando lleve un rato y antes de que se queme, añades la salsa de tomate, el vino tinto, sazonas y dejas que cueza hasta que el pollo esté hecho.
Si lo acompañas de arroz blanco, patatas o pasta, queda con los tres grupos alimenticios (fécula, proteína y la verdura del pimiento).

La última vez lo hice a fuego muy lento y durante más tiempo del habitual (el habitual son unos tres cuartos de hora máximo), y quedó mucho más tierno u sutil.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Carpaccio a la mostaza

He aquí otro plato con leyenda. La típica es la del cocinero que no tenía más que un solomillo congelado y se le presentó una manada de comensales sin avisar. Otra vez, como en el caso de la César, es totalmente increíble; de lo contrario, los restaurantes serían conocidos como esos sitios donde vas a comer y, como no tienen de nada, se inventan un plato en el sitio.

La otra leyenda, más verosímil, sitúa el origen de este plato en el Harry's bar de Venecia, donde alternaban aquéllos que podían vivir de las rentas. Una de las feligresas de este sitio fue en cierta ocasión y contó sus penas al tal Harry: padecía del estómago y sólo podía comer la carne cruda. A Harry se le ocurriría entonces cortar el solomillo muy fino y emplatarlo acaso con una salsa y queso parmesano. ¿Veis? De nuevo obedece más a un trabajo y un conocimiento de los ingredientes que a un rapto de inspiración.

Aunque lo óptimo es congelar la pieza de solomillo y cortarlo uno mismo en finas láminas, yo no tengo tanta destreza y compro el carpaccio ya cortado en el supermercado.

Ingredientes:
  • Un paquete de carpaccio por comensal (o unos 100 gr de solomillo congelado, si lo parte el cocinero)
  • Unos 20 gr de queso parmesano (si no se compra el carpaccio envasado)
  • media bolsa de rúcula
  • 1 cucharadita de mostaza
  • 1 cucharada de aceite
Distribuir los filetitos de solomillo por todo el plato.
Hacer una salsa mezclando la mostaza y el aceite y untarlo por toda la carne.
Cubrir con la rúcula.
Echar por encima las escamas de queso parmesano que incluye el paquete de carpaccio (o que se haya comprado en la quesería).
Echar un chorrito de aceite para aliñar la rúcula.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Caldero de almejas de Nueva Inglaterra

Cuando volvimos de EEUU hace ya casi tres años (cómo vuela el tiempo, y todo aquello), pensé que quería aprender a hacer este plato típico de la Costa Este, que al Barbas le encanta. Con afán de cotilleo, os contaré que hay varios tipos de caldero de almejas, siendo los más notorios el de Nueva Inglaterra (que para muchos es el original) y el de Manhattan, que lleva tomate, y que para muchos es una variante herética o ilegítima, hasta el punto de que en Maine, en 1939, trataron de impulsar una ley que prohibiera el tomate en esta crema de almejas.

Se puede hacer con almejas frescas, pero yo no tenía ganas de limpiarlas, y he usado una lata de almejas al natural.

Ingredientes (para 2 personas):
  • 2 latas de almejas
  • 2 cucharadas soperas rasas de harina
  • 1 patata mediana cortada en dados
  • 1 cebolla mediana cortada en dados
  • 250 ml de agua hirviendo
  • unos 100 gr de tiritas de bacon (o tocino de la charcutería, pero en dados)
  • 750 ml de leche hervida (yo usé semidesnatada)
  • 1 cucharada de mantequilla
  • sal y pimienta
Saca las almejas de la lata, reservando el líquido.
Separa la parte dura de cada almeja de la más blanda.
A fuego medio-suave, saltear el tocino hasta que se dore y endurezca (¡salta!).
Retirar el tocino y reservar.
Saltear la parte más dura de las almejas y la cebolla hasta que ésta se dore.
Agregar la harina y añadir poco a poco el agua hirviendo, la sal, la pimienta y la patata en dados.
Cubrir la cazuela y dejar que se haga a fuego suave quince minutos o hasta que la patata esté tierna.
Añadir la parte blanda de las almejas, el líquido de las latas y el tocino tostado, y cocer a fuego lento otros tres minutos.
Justo antes de servir, añadir la leche hervida y la mantequilla.
Dejar que se mezcle al fuego, sin que llegue a hervir.
Al servir, adornar con unas galletitas de aperitivo (saladas).

A lo mejor habéis visto esta sopa más densa que como yo la presento: esto puede lograrse echando más harina, un lácteo más denso que la leche, aplastando las patatas con una espumadera o pasando todo por la batidora; yo no hice tal cosa porque se trata de que fuera una sopa, no un puré.

De un día para otro también queda muy buena.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Ensalada de lentejas, atún y tomate

Esta ensalada la vi en internet, pero usaba un aliño que no me placía en absoluto (aceite con avecrem), pues me parecía, como mínimo, insano. Por otro lado, el otro día en un restaurante tomé una parecida, pero con ventresca (a saber qué ponen en una lata corriente de atún), cebolleta en vez de lentejas y aceite como para levantar económicamente a toda la provincia de Jaén (litro más o menos, y perdón por la exageración, pero se supone que tomo mucho menos aceite al día). Esta ensalada, tal como la pongo yo, está avalada por mi dietista, así que la pondré en las raciones que ella me aconseja; cada cual puede practicar las raciones que le venga en gana.

Es una mezcla de sabores muy interesante.

Ingredientes (raciones por persona):
  • 1 lata de atún en aceite
  • 1 tomate
  • 100 gr de lentejas (de bote)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • vinagre de vino blanco o de jerez
  • sal maldon

Echar el atún (escurriendo el aceite), el tomate en dados y las lentejas en un plato.
Hacer una vinagreta con el aceite, el vinagre y la sal.
Repartir la vinagreta entre los distintos platos y servir.

Se le puede añadir cebolleta en gajos, y redondeas el plato.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Feta en papillote

He aquí otra receta del canal viajar; el olor que sale al abrir el papillote te lleva al Peloponeso directamente.


Ingredientes:
  • 1 queso feta por persona
  • ajos
  • aceite de oliva
  • tomatitos cherry
  • limón
  • orégano

En un pedazo de papel de aluminio se pone un queso feta (se necesita un trozo de papel de aluminio por cada feta que haya).
Incrustas los ajos (cortados) dentro del queso.
Pones encima los tomatitos partidos por la mitad.
Riegas con aceite de oliva y zumo de limón y espolvoreas el orégano.
Cierras el papillote.
Unos quince minutos a 200 grados en el horno.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Butifarra amb mongetes (i espàrrecs verts)

Este plato, que aquí es tradicional, para mí era totalmente desconocido en los madriles, si bien ahora lo hacemos casi semanalmente, porque nos encanta. Es un plato totalmente coproducido, de hecho el Barbas lleva la mayor carga de trabajo. Los espárragos verdes son añadido nuestro, por prescripción dietética, pero nos gusta la addenda.

Va perfectamente acompañado por una torrada: una tostada de pan con tomate, ajo y aceite.

Ingredientes:
  • 1 butifarra por persona
  • unos 100-150 gr de judías cocidas por persona;
  • media cebolla
  • bacon en tiritas
  • perejil picado
  • un puñado de espárragos verdes por cada dos personas
  • aceite de oliva
  • sal maldon
Para la torrada:
  • una rebanada de pan de pagès o pan de pueblo
  • 1 tomate maduro
  • 1 diente de ajo
  • aceite de oliva
  • sal

Para hacer las mongetes:
Picar la cebolla.
Rehogar la cebolla en una cazuela con dos cucharadas de aceite.
Cuando empiece a cambiar de color, añadir el bacon en tiritas, y cuidar que no se queme durante 2 ó 3 minutos.
Añadir las judías escurridas.
Remover para que se mezclen los sabores.
Añadir el perejil picado y remover un poco antes de servir.

Para la butifarra:
Poner una plancha a calentar al fuego con un poco de aceite.
Colocar las butifarras encima, dándole la vuelta cada tanto para que no se quemen, en total unos veinte minutos de cocción.
Una amiga mía las hace en el horno, veinte minutos, y quedan bien... aunque a mí me gusta hacerlas en coproducción.

Los espárragos verdes:
Quitarles la parte dura de abajo, más blanca.
Calentar la plancha con un poco de aceite.
Echar los espárragos y brasearlos (nosotros no los cocemos antes, nos encantan así).
Cuidar que no se quemen, y salar a media cocción con la sal maldon; tardan unos ocho minutos.

La torrada:
Tostar las rebanadas en el horno, por los dos lados.
Al sacarlo, frotar primero el ajo y luego el tomate por uno de los lados del pan.
Echar un poco de aceite y salar.

Como nos hacemos cargo de que la gente normalmente no tiene una cocina industrial -nosotros tampoco, de hecho-, os explico cómo y en qué orden lo hacemos, para no solaparnos en la tarea ni pegarnos por el espacio: primero yo hago las mongetes, que se tarda un cuarto de hora en el peor de los casos.
Las dejo tapadas fuera del fuego, para que el Barbas haga su magia, y mientras me dedico a tostar el pan y sacar el ajo y el tomate para su ulterior preparación.
Cuando quedan unos cinco minutos para que esté todo, el Barbas pone las mongetes al fuego para que se calienten -o no terminen de perder el calor-. Dicen que los hombres no son multitarea, pero mi Barbas es otra historia.

Este plato va muy bien con alioli (en la foto no se ve, porque el plato es blanco), nosotros lo usamos de bote. Maridaje estupendo con vino tinto cayalunya o rioja-cvne.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Brochetas caprese

Sobre el concepto de ensalada caprese (tomate, mozzarella, aceite de oliva y orégano o albahaca), en el canal cocina vi una modalidad para guateques y tapeos varios: ensartar la ensalada en minibrochetas.

Ingredientes:
  • Una bolsa de queso mozzarella en bolitas
  • Tantos tomates cherry como bolitas de mozzarella tengas.
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico

Es una tapa vistosa y cosmopolita.


En los palillos ensartas una bolita de mozzarella y un tomatito cherry, hasta que no te queden más de alguno de los dos.
Pones las brochetitas en un plato.
Haces una vinagreta con el aceite y el vinagre y lo echas sobre las brochetitas.
Dejas macerar cosa de una hora; se puede dejar en la nevera, pero a mi me gusta a temperatura ambiente (salvo que la cosa esté tórrida).

martes, 1 de diciembre de 2009

Sopa de cebolla

La sopa de cebolla es un clásico de la cocina francesa y, más concretamente, parisina: un plato noctámbulo, tanto para quienes trasnochaban por vicio como para quienes lo hacían por obligación (currantes, vaya). En este caso, he seguido (con variaciones no harinosas) la receta de Escoffier, que viene a ser el abuelo de la cocina francesa.


Ingredientes:
  • cebolla
  • caldo de verduras
  • pan de molde (o pan de hogaza)
  • queso rallado (en polvo para que mezcle mejor)
  • mantequilla

Cortar la cebolla en rodajas finas.
Rehogarlas en mantequilla (¡no olvidemos que es una receta francesa!).
Cuando esté dorada, añadir el caldo y dejar que cueza unos 10 ó 12 minutos.
Escurrir la mayor parte de la cebolla y dejar el resto de la sopa a fuego muy suave (que siga caliente, pero que no se evapore apenas).
Tostar el pan.
Mezclar la cebolla con el queso rallado y disponerlo sobre el pan.
Poner el pan en la sopa (se sumerge ligeramente, porque con la cebolla y el queso pesa más que el caldo).
Gratinar la sopa en el horno (que estará a tope con sólo la parte de arriba encendida).
Para servir y que no se estropee la composición del plato, podéis usar una espumadera para poner el pan en el plato.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Albóndigas

He aquí la receta de las albóndigas de mi gran amiga Inés, de quien aprendí a hacerlas, así como un truco muy cómodo y limpio que desvelaré en este post...



Ingredientes:
  • carne picada (unos 100 gr por comensal)
  • pan rallado (yo lo uso con ajo y perejil por simplificar, pero si no se hace así, añadir ajo y perejil picados)
  • 1 huevo
  • harina
  • aceite
  • cebolla
  • pimentón dulce
  • 1 tomate (o dos cucharadas de salsa de tomate)
  • un vasito de vino blanco
  • agua
  • una pastilla de caldo de carne

Se macera la carne como sigue: en un bol, se bate el huevo, se mezcla la carne y se espolvorea el pan rallado; si el pan rallado no tiene ajo y perejil, picas ajo y perejil y lo añades; si queda demasiado espeso, puede añadirse un poco de leche.
Se deja macerar la carne un rato.
Con la harina y la carne picada, se forman las albóndigas.

Truco cómodo y limpio: En un vasito de vino, prensas un poco de harina (ayudándote con la mano del mortero); con la mano y una cuchara sopera, cohesionas la carne y en el vaso con la harina formas una bolita como si fuera un cubilete: no se llenará toda la cocina de harina.

Fríes las albóndigas en el aceite y les das la vuelta para que no se quemen.
Añades la cebolla para que se rehogue.
Cuando empiece a ponerse transparente, añades la salsa de tomate (yo hoy he usado tomate rallado), la pizca de pimentón y el vino blanco.
Yo he añadido dos cucharadas de caldo que hice anoche, pero si no añades un poco de agua con una pastilla de caldo.
Dejas que se evapore el alcohol, et voilà!.
Típicamente, la mejor guarnición es arroz blanco.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Ensalada César

Aunque se creó en un restaurante italiano, hay mucha leyenda en torno a esta ensalada: según cuentan, la creó un chef italiano, Cesare Cardini, en la ciudad mexicana de Tijuana; las malas lenguas cuentan que llegó una troupe considerable a su restaurante y no tenía muchos ingredientes; se las apañaría con los que tuviera y dio lugar a esta célebre ensalada. Es totalmente inverosímil por dos razones:

  • Si yo, una mindundi culinaria, puedo tener los ingredientes sin necesidad de planear esta ensalada, cuanto más un chef, que vive de eso.
  • Esta ensalada requiere una presentación que no puede ser fruto de la casualidad; la creatividad requiere trabajo, no todo es intuición, ni en música (aunque que te llames Mozart o McCartney), literatura, ciencia, ni por supuesto, cocina.
Según escribía esto, me he dado cuenta de que me explico como los hispanistas que destripan los clásicos de nuestra literatura en mis libros de texto: todo se pega, menos la hermosura.

Otro punto de discordia se refiere a la presentación y a los ingredientes: pase lo que pase, no lleva tomate (aunque en algunos restaurantes lo pongan) y la lechuga no va cortadita, sino la hoja de lechuga romana entera, lo que, no nos engañemos, es una presentación muy elegante; no obstante, como no existe algo llamado Inquisición culinaria, cada cual puede presentarlo como quiera y decir ensalada César a mi manera, y todos tan contentos. El tercer punto de disensión está en el pollo; si habrá desacuerdo, que en mi propia cocina hay discrepancias: el Barbas la come sin pollo y yo, con. Que cada palo aguante su vela; por último, aunque se supone que el pollo va empanado y frito, yo he adquirido un compromiso con mi culo, que cumplo asando la pechuga en el horno para que no crezca desproporcionadamente, o directamente se reduzca. Al Barbas le guardo su ración para que se la coma después con la salsa restante.



La ensalada César con pollo, como a mí me gusta.
Caesar's salad with poultry, the way I like it.
Y, tras tanto preámbulo pseudofilosófico, la ensalada César a nuestra manera:

Ingredientes:
  • Hojas de lechuga romana (usamos 3-4 por comensal, según el tamaño.
  • 1 pechuga de pollo por comensal (opcional)
  • picatostes (nosotros usamos de ajo y perejil, le dan un toque rico)
  • queso parmesano en polvo
Para el aliño César:
  • 50 gr de mostaza a la antigua (en grano no queda igual de bien trabada la salsa)
  • 1 diente de ajo
  • 1 anchoa salada
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez
  • zumo de medio limón
  • 1 chorrito de salsa Worcester
  • 1 huevo crudo
  • pimienta
La composición del plato no es difícil:
Se colocan las hojas de lechuga en el fondo del plato, a modo de cama.
Si se añade el pollo (asado, frito o hervido, como sea), se coloca en tiras encima de las hojas.
Se reparten los picatostes entre los distintos platos.
Se espolvorea el queso en polvo por encima.
Se meten los ingredientes del aliño en el vaso de la batidora, se mezclan con la minipímer y se vierte el resultado (que tiene un color crema y no es mucho más espeso que un vaso de leche) sobre los platos preparados: se espesa al contacto con el queso rallado.

La ensalada César sin pollo; las anchoas son porque abrimos una lata, y no es cosa de que se queden oreándose.
Caesar's salad without chicken, but with an excess of anchovies: we open the can and we don't leave any anchovy left...


Se me olvidaba añadir...
  • Como he dicho arriba, usamos picatostes ya hechos de ajo y perejil, pero si alguien los quiere hacer, lo mismo sale ganando; que no se olvide, claro, de escurrirlos tras freírlos;
  • Como Cesare Cardini tenía un restaurante, podía usar las anchoas en otro plato tan alegremente; nosotros, si abrimos una lata, la usamos en ese rato; el Barbas suele usar en su ensalada las que no echa en el aliño César, poniéndolas encima de las lechugas, como yo hago con el pollo; de nuevo, en cocina todo queda a gusto del consumidor.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Pastel de patatas y setas

He aquí una receta italiana que le dedico a mi prima Cordelia, que lleva más de dos meses en Roma a causa de su doctorado y está hasta las mismas de sota, caballo y rey en la comida italiana. Es una receta piamontesa y la saqué (con mis cambios) de un coleccionable de El país.

Ingredientes
  • unos 150 gr de patata por persona
  • setas secas
  • 1 escalonia
  • queso parmesano en polvo
  • leche
  • mantequilla
  • sal y pimienta

Hidrata las setas durante una hora en agua tibia.
Escúrrelos y rehógalos unos cinco minutos a fuego lento con la mantequilla (la receta oficialmente dice aceite, pero tiene toda la pinta de ser una receta montañesa, con más vacas que dan leche y mantequilla que olivares; no queda mal así).
Añade la escalonia cortadas en juliana fina, y mantenlo a fuego lento, removiendo de cuando en cuando, hasta que se oscurezca, sin quemarse).
Salpimenta.
Pela las patatas, cortadas en rodajas muy finas (salen así con el pelador, por ejemplo) y, mientras calientas el horno a unos 180ºC, unta con aceite una cazuela de horno, y lo pones en capas de patata y seta encebollada, espolvoreando cada capa con un poco de queso parmesano, pimienta y sal.
Cubre con leche (puede que se pueda echar nata, pero entonces quedaría muy graso) y hornea hasta que no quede líquido y se dore el guiso (tarda cosa de una hora).
Deja reposar unos minutos antes de servir.

martes, 24 de noviembre de 2009

Salchichas al vino

Éste es uno de mis clásicos; se me ocurrió cuando todavía vivía en casa de mi padre y no sabía hacer la O con un canuto; desde entonces, aparte de haber aprendido a cocinar, he introducido algunas mejoras (que especificaré en esta entrada). La guarnición ideal es arroz; nosotros le ponemos algo de rúcula, que cuando se empapa con la salsa queda muy buena.

Aunque en la foto es arroz del de microondas, con arroz "normal" queda mejor, está claro.

Ingredientes:
  • 3-4 salchichas frescas por persona (de las blancas)
  • media cebolla
  • 1 vaso de vino tinto
  • aceite de oliva (2 ó 3 cucharadas)
  • 1 pastilla de caldo de pollo (o sal)
En una cazuela (que tenga tapa), se pasan las salchichas por el aceite de oliva para que se doren.
Cuando estén doradas, se añade la cebolla y se rehoga todo junto.
Cuando la cebolla se ponga transparente, se añaden el vino y el caldo de pollo.
Se deja cocer con la cazuela tapada hasta que se reduzca la salsa.

Puntualizaciones:
  • Al principio usaba vino blanco; fue el Barbas quien me sugirió cambiarlo por vino tinto, y queda un plato con más cuerpo, en mi opinión.
  • Al principio, sacaba las salchichas de la cazuela para rehogar la cebolla; si hay tiempo y ganas, puede hacerse así, pero yo siempre voy un poco pillada y lo rehogo todo al tiempo.
  • Si se hace con salchichas rojas, se usa vino blanco y no hace falta la cebolla.
  • Si no le pones la tapa a la cazuela, la salsa no se cuaja igual, queda un poco más grasienta; sin embargo, esta forma es adecuada con salchichas rojas.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Fondue normanda

Esta receta la vi en el canal viajar, y aunque ya la publiqué en el otro horno, aquí va de nuevo. Yo no la suelo comer, pero San Barbas se solaza cuando se la hago (que últimamente no es muy a menudo).

De entrada, os hará falta una fuente de hierro colado (cocotte) del tamaño de un queso camembert, más adecuado en este caso que una cazuelita de barro...

Ingredientes:
  • Un queso camembert
  • 2 dientes de ajo
  • hierbas provenzales
  • 1 brik mini de vino tinto
  • perejil

Cortamos el ajo (sin picarlo) y lo insertamos en el queso; yo lo corto unas cuatro veces a lo largo.
En la tele decían que era para que no se despanzurrara el queso.
Le echamos un poco de vino tinto por encima, espolvoreamos con las hierbas provenzales, echamos un poco más de vino tinto, espolvoreamos perejil, y lo metemos en el horno a 200º C unos 10 ó 15 minutos.
Como plato único, estas medidas son para una sola persona; según un comentario que tenía en el otro blog, se puede mojar pan o patata, pero yo recomiendo más pan tipo chapata.

Truqui rico: durante los diez primeros minutos, se pone a la mitad del horno; los siguientes (y últimos cinco) se sube a la parte de arriba del horno.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Galets rellenos de espinacas y gambas

No soportaba que mi viejo horno quedara ahí vegetando sin publicar nada nuevo, y una compañera del facebook me dio una enfática pista: ¡¡¡haz un blog de cocina ya!!! No sé si decir que esto es un blog de reciclaje, las sobras del viejo horno o un nuevo enfoque al niño de mis ojos, pero sí sé que tratará de cocina, y lo inauguro con un plato que se me ocurrió a partir de dos conceptos dispares: los espaguetis con espinacas y gambas y los galets rellenos de escudella (concepto catalán do los haya).



Ingredientes:
  • galets de navidad (son grandes) de la marca que más te guste
  • Espinacas congeladas (2 ladrillitos de los que vienen en la caja)
  • 1 paquete de gambas congeladas

  • Por supuesto, si quieres usar espinacas y gambas "de verdad", no seré yo quien te disuada.

  • 1 diente de ajo
  • 1 guindilla (opcional) cortada en aros (si queda alguna pepita o el nervio, picará y te enchilarás; si lo quitas a mano, cuidadín con tocarte los ojos, porque es molesto).
  • 1 ó 2 cucharadas de aceite de oliva (puedes aunar la guindilla y el aceite en aceite a la guindilla, si no tienes ganas de cortarla en aros).

Algunos preliminares:

  • Si no has sacado las gambas varias horas antes para que se descongelen, pon agua a cocer, y cuando hierva, echas las gambas y las cueces cinco minutos.
  • Es conveniente que cuezas los ladrillos de espinaca también de antemano.
Cocemos los galets el tiempo que dice la bolsa (viene a ser un cuarto de hora y pico) y escurrimos en el colador.
Paralelamente, doramos el ajo y la guindilla en la sartén con aceite, cuidando de sacarlos antes de que se quemen.
Entonces echamos las espinacas cocidas y las gambas escurridas para que cojan el saborcito del aceite con ajo y guindilla, también con cuidado de que no se queme; cuando ya esté rehogado, retiramos la sartén del fuego.
Rellenamos los galets que no se hayan roto (que a alguno se le parte la parte más fina) con una cucharilla, procurando que en todos entren a partes iguales galets y gambas.

Sugerencias adicionales:
  • Se puede lasañizar la cuestión poniéndolo en una fuente y cubriéndolo de bechamel y queso rallado y gratinándolo.

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