domingo, 19 de diciembre de 2010

Pollo en salsa chipotluda

Chipocludo es un sinónimo de estupendo no reconocido por la RAE; si la salsa de marras está hecha con chiles chipotles, es, concretamente, chipotluda. Esta receta, ultrapicante, la hice para mi Barbas, mi hermano Yorch y mi cuñada Iliana, expertos comedores de picante. Fue un acto de placer masoquista: les encantó, a pesar de todo lo que picaba. Y se llevaron la salsa que sobró para repetir hoy con arroz y unos huevos fritos. Ése es el significado de éxito culinario, ¿no?

La receta es de Carmen, una amiga de mi madre, pero creo que ella es más tibia: yo le eché todo el bote de chipotles y me quedé más ancha que larga. Me lo agradecieron.

Como siempre, decir que los botes de chiles chipotles pueden conseguirse en los abastos donde vendan productos la Costeña: algunos hipermercados, el mercado de la Boquería y, en ocasiones, El corte inglés, además de tiendas especializadas en productos latinoamericanos.

Y, por último, decir que probablemente ésta sea la última entrada del año, porque mañana el Barbas y yo nos vamos a México por las navidades. Aunque seguramente cocine allí, no sé si podré acceder a un kit de publicación de recetas (photoshop + mozilla), por lo que mejor no prometo nada. Pero pienso hacer acopio de recetas y latas para llevarlas a cabo, y visitaré vuestros blogs, eso seguro. En cualquier caso, os deseo felices navidades, una entrada triunfal en 2011 y que los reyes os traigan deliciosos regalos. Nos vemos el 7 de enero.

El arroz es esencial en este plato, porque ayuda a suavizar la sensación de picor.
Ingredientes:
  • una lata de chiles chipotles
  • 1 lata de tomate rallado
  • pollo sin piel (yo usé solomillos de pollo)
  • cebolla (yo usé 4 cebollitas francesas que tenía)
  • ajo
  • zanahoria
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • agua
Ponemos en el vaso de la batidora los chipotles y el tomate rallado y lo mezclamos bien; lo probamos reducimos el picor con un poco de agua y volvemos a mezclar.
Cortamos el pollo en dados y lo freímos a fuego lento con el ajo picado, salpimentando.
Cuando estén a medio hacer, añadimos la cebolla en tiras, y seguimos friendo.
Cuando todo el pollo haya cambiado de color, agregamos la mezcla de chipotle con tomate y agua y las zanahorias en rodajas.
Mezclamos bien y dejamos cocer un cuarto de hora más o hasta que el pollo esté tierno.
Acompañar de arroz blanco y, si se puede, tortillas de maíz.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Almejas a la sanluqueña

Me ha gustado tanto el libro de cocina gallega, que me he comprado el de cocina andaluza de la misma colección; tenía el típico librillo para turistas, pero éste es la caña, porque yo estoy bastante pez de cocina andaluza fuera del gazpacho y el pescaíto frito, y, mira tú, voy a ampliar horizontes... Creo que la idea ha sido un éxito, porque el Barbas me ha dicho: esto hay que repetirlo.

Fácil, buena y rápida, ¡cómo resistirse!
Ingredientes:
  • almejas
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 cucharada de vino blanco
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • sal
Dejamos las almejas en agua con sal entre media hor y una hora y luego las lavamos bien al grifo, para que suelten la arenilla.
En una sartén o cazuela de fondo grueso echamos el aceite, las almejas, el vino blanco, el pimentón y la sal y la tapamos.
Cocemos agitando la sartén para que el colorcillo del pimentón quede repartido.
Servimos cuando las almejas se abran.

martes, 14 de diciembre de 2010

Desayuno turco

Una cosa está clara: nos encanta poner cosas nuevas en el blog, pero hacer cositas que gusten a nuestros comensales y nuestras sufridas cobayas es lo que, en realidad, alimenta nuestros blogs. Por eso, cuando ayer el Barbas vio las olivas de Kalamata (un tipo griego, más fuertes y saladas que las de aquí), en seguida se me ocurrió sugerirle hacer hoy un desayuno turco. ¿Creéis que dudó o se resistió?

Esto, con alguna variación, es lo que desayunaba el Barbas en el viaje a Turquía. Yo echaba menos cosas, porque soy muy continental; en Estambul salíamos a la terraza, y ahí estaba la Mezquita Azul, unas vistas impresionantes para abrir el día. Yo he podido reproducir casi todo el desayuno salvo el efecto arquitectónico, y se ha quedado muy contento.

Los sigara boregi (los cigarritos de queso y pasta), por otro lado, son un plato que probé yo hace doce años cuando fui a Turquía, y me encantaron, pero he vivido en la inopia de cómo se llamaban; en este viaje, por fin, se hizo la luz. Y, como me compré un libro de recetas turcas, he podido traéroslas; la verdad, dudaba de que me quedaran igual, pero la diferencia estriba en que en Turquía ponen más sal al queso que los griegos, o tal es mi percepción.

Lo pongo en aperitivos y botanas porque cada una de las partes del desayuno podrían servir de aperitivo o mezze, como se llaman en Turquía y Grecia los aperitivos. Aunque hayan tenido tantos conflictos Turquía y Grecia, comen muy parecido; por motivos de intendencia, casi todos los productos son griegos (las olivas, el queso feta y el tzatziki).

Llevo días observando que en muchas tiendas no tienen el feta original, sino cosas que nos intentan pasar por feta y se hacen en sitios tan exóticos como Escandinavia o Francia, lo que me parece fatal. El feta es griego, comprar otra cosa es adulteración. Habría que ver lo que pasaría si hicieran un camembert en Chequia, cómo se pondría la gente. ¿Por qué hacemos lo mismo con el feta, porque Grecia es un país más pobre y agrario que Francia?
Ingredientes:
  • 1 tomate
  • orégano
  • 1 queso feta
  • 2 huevos
  • 1 lámina de pasta brik
  • perejil
  • un puñado de aceitunas de Kalamata
  • aceite de girasol (para freír)
  • aceite de oliva (para aliñar)
  • salsa tzatziki
Para los tomates aliñados:
Lavamos el tomate.
Lo cortamos en rodajas.
Espolvoreamos con orégano.
Vertemos aceite de oliva.

Para las aceitunas de Kalamata:
Las escurrimos del líquido de conservación y las ponemos en el plato.

Para los sigara boregi:
Separamos la clara de la yema.
Cogemos 80 gr del feta y lo desmenuzamos, mezclándola con la yema y el perejil.
Dividimos la pasta en ocho partes iguales.
En la parte central de la pasta ponemos el queso.
Untamos la clara en los bordes de la pasta para cerrar el paquetito como si fuera un cigarrillo (de ahí lo de sigara).
Freímos en aceite de girasol caliente y escurrimos.

Para el huevo:
Cocemos en agua salada diez minutos desde que empiece a hervir el agua.

Para el feta:
Cogemos el resto del queso feta (unos 120 gramos) y lo cortamos en cuadritos.
Espolvoreamos orégano y regamos con aceite de oliva.

Para el tzatziki:
Yo he usado un tarro de tzatziki, pero si queréis hacerlo en casa, mezclad un yogur griego batido, pepino, ajo picado, zumo de limón, aceite de oliva y sal al gusto hasta darle textura de crema.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Falsa escudella barrejada

Lo de los pucheros y ollas podridas (no me gusta nada este nombre, pero su razón de ser tendrá) es un fenómeno culinario bastante extendido no ya por el territorio español: Marruecos tiene la Adafina y los franceses su pot-au-feu, por poner dos ejemplos. Respecto a España, sin pensar mucho se me ocurren cuatro formas distintas de cocido, con distinto nombre y variaciones en los ingredientes, pero con dos características comunes: llevan legumbres y son capaces de levantar a un muerto. Quede dicho, pues, que me encantan los pucheros contundentes.

Servidora es madrileña, aunque viva en Sant Cugat. Para mí, el cocido de referencia es el de los madriles, especialmente el de mi madre, que es colosal. Pero en Cataluña hacen una cosa que me encantó cuando la oí: la escudella barrejada: en vez de comer el cocido en dos tiempos, se come todo mezclado (tal significa barrejat). Yo tiendo a comerme el cocido en el mismo plato, si puedo, por lo que, a partir de un puchero que hice ayer por la tarde, decidí hacer una escudella barrejada de mentira.

Y digo de mentira porque no tiene la pilota tradicional (un albondigón de carne y piñones que se cuece con la escudella catalana) y porque no cocí los garbanzos, sino que los he comprado en el súper ya cocidos; tampoco tiene butifarra negra, pero es que no tenía ganas de ver las sangritas flotando en mi sopa. En vez de galets he echado estrellitas de pasta. También es de mentira porque compré los ingredientes en bandejas de ésas del súper, y no sé qué tan fiables son. Pero, para no ser de verdad, me ha encantado. Quedo emplazada para hacer la escudella en dos tiempos, pero eso ya será el año que viene...

No será escudella de verdad, pero estaba muy buena, el caldo en su punto.
Ingredientes:
  • morcillo
  • 1 pata de pollo
  • 1 codillo de cerdo
  • tocino
  • 1 hueso de ternera
  • un palmo de chorizo
  • zanahoria
  • unas hojas de col
  • chirivía
  • nabo
  • apio
  • puerro
  • 1 cebolla con un clavo de especia
  • aceite de oliva
  • 1 pastilla de avecrem
  • agua
  • 1 bote de garbanzos cocidos
  • estrellas de pasta
En una cazuela grande (yo usé la olla de 6 litros) echamos todos los ingredientes sólidos menos los garbanzos y la pasta.
Echamos agua hasta casi llenarla.
Sazonamos con el avecrem y regamos de aceite de oliva.
Cocemos durante unas tres horas, rellenando el agua.
Dejamos reposar toda la noche.
Al día siguiente, colamos el caldo y dejamos las partes que queramos mezclar con la sopa (en nuestro caso, la col, el codillo, el morcillo, el tocino, el chorizo y el pollo) y los calentamos en el horno.
Escurrimos los garbanzos del líquido de conservación y los metemos en el caldo, cociendo al mínimo al menos 15 minutos, para que se impregne del sabor.
Repartimos las carnes y verduras en los platos.
Hacemos la sopa echando pasta al caldo y servimos la sopa en los platos con carne, procurando que incluya garbanzos y pasta...

sábado, 11 de diciembre de 2010

Pimientos del piquillo rellenos de gulas y gambas con isótopo de bechamel

El futuro bloguero, patrocinado por Yemas Santa Teresa, ha convocado el concurso de recetas navideñas Santa Teresa, en el que participo con esta receta.
Ya había hecho una receta parecida (aunque no la había publicado), y el otro día que venía gente iba a repetirla, pero por no bajar al alcampo por ingredientes, opté por cambiar el relleno de los pimientos. El Barbas sugirió añadir gulas a las gambas, y el resto es platos limpios y relucientes (el pan hecho en casa ayudó, jeje).

Lo del isótopo os lo explico ahora: en química, un isótopo de un elemento tiene las mismas propiedades químicas, pero distinto peso, pues varía el número de neutrones; sin embargo, tienen el mismo número atómico (por tener igual número de protones) y ocupan el mismo lugar en la tabla periódica (de ahí el nombre de isótopo, isos=mismo; topos=lugar). Sobre esta premisa, yo pensé que una bechamel hecha con nata tiene las mismas propiedades a priori que una bechamel normal (hecha con leche), salvo que es más densa y pesada.

Al final formé una estrella con los pimientos y la salsa en medio...
Ingredientes:
  • un tarro de pimientos del piquillo enteros
  • 1 litro de nata (no se usa entero, pero con un bote más pequeño os quedaríais cortos)
  • media bandeja de gulas del norte (o el nombre comercual que prefiráis)
  • 150 gr de gambas peladas
  • mantequilla
  • aceite de oliva
  • harina
  • sal y pimienta
Secamos bien las gambas peladas con papel de cocina para que no suelten agua.
En una sartén doramos un ajo en láminas y una guindilla en aros para que suelten el sabor, pero los sacamos antes de que se quemen para que no amarguen el aceite.
Rehogamos gulas y gambas en ese aceite, salpimentando.
Rellenamos los pimientos con el contenido de la sartén; no es necesario cerrarlos con un palillo.
Los disponemos en los platos como más nos guste (alineados, en estrella...).
Mientras, hacemos la bechamel echando mantequilla en una sartén de fondo grueso; doramos la harina y vamos formando la bechamel echando nata e impidiendo que se formen grumos; como la nata es más espesa, hay que estar muy pendiente e ir dando vueltas hasta que vaya adquiriendo el punto deseado; si resultara demasiado espesa, se puede aligerar con un poco de leche.
Echamos la bechamel sobre los pimientos y servimos.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Gambas al ajillo

Seguimos con la colección de recetas de los bares de España. Pero es que ayer me levanté con un antojazo de gambas al ajillo... No tenía gambas frescas, pero sí congeladas, y no iba a dejar pasar la ocasión ni el antojo, por lo que saqué unas cuantas por la mañana para asegurar el tiro por la tarde. Me quedaron para mojar pan (lo cual es mérito de este plato tan rico). Y eso que se me olvidó lo del perejil picado...

Todavía en la sartén.
Ingredientes:
  • 150 gr de gambas peladas congeladas
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 guindilla seca
  • aceite de oliva
Sacamos las gambas del congelador unas horas antes de prepararlas, para que se descongelen bien.
Las secamos a conciencia con papel de cocina, para que no nos agüen el aceite.
Cortamos el ajo en láminas y la guindilla en aros.
Ponemos el aceite a calentar en la sartén.
Doramos el ajo y la guindilla.
Cuando empiece a cambiar de color, añadimos las gambas y las hacemos hasta que cambien de color.
Servimos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vasitos de yogur con granada

Ya sabéis que soy de pocos postres, porque intentamos portarnos bien y además se me dan bastante mal, por lo que se juntan el hambre y las ganas de comer... Como no debo esmerarme (no vaya a ser que me salgan bien y me los coma, porque el Barbas no es dulcero), los busco sencillos, sobre todo si vienen visitas. Éste lo encontré en la revista comer bien, y me pareció acertadísimo: sencillo, no demasiado calórico ni dulzón, sin dejar de ser un postre... Por lo que, al encontrar granos sueltos de granada en el mercadona, estaba cantado...

La revista pone más granada y yogur por ración, pero quise hacer raciones limitadas...
Ingredientes (para 6 vasitos):
  • 100 gr de granada
  • medio vaso (de vino) de vino tinto
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 yogures griegos
  • virutas de chocolate
Ponemos a marinar las granaditas en una solución de vino tinto y azúcar (por lo que usad un buen vino, huelga decirlo) durante media hora.
Pasado ese tiempo, mezclamos y batimos los yogures.
Ponemos las granadas escurridas en el fondo de los vasos y cubrimos con el yogur.
Decoramos con las virutas de chocolate y servimos en seguida.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Revuelto de espárragos, ajetes y gambas

Parece mentira que nunca hubiera hecho este plato tan sencillo y rico, a veces me voy por las ramas y dejo de lado delicias como ésta. Pero como compré ajetes para otra cosa, me lié la manta a la cabeza y cogí un manojo de espárragos verdes y unas gambas congeladas (ya sé que no es lo mismo, pero a corto plazo lo puedo utilizar en muchas más cosas), y les di pronta salida al plato. Sé que hay gente que le echa nata, pero en mi caso, cuatro ingredientes (más el aceite de rehogar), y a disfrutar.

Claro que, si tienes ganas de hacerlo de forma más regular, se puede hacer en tortilla... ¡Estará igual de bueno!
Ingredientes (para 2 personas):
  • un manojo de espárragos (si son puntas de espárragos, mejor)
  • ajetes
  • 100 gr gambas peladas
  • 4 huevos
  • aceite para rehogar
Cortamos los espárragos, quitando la parte dura.
COrtamos la parte verde de los ajetes, dejando sólo la parte tierna.
Rehogamos en aceite los espárragos para que se ablanden.
Agregamos los ajetes hasta que tomen color.
Si son gambas descongeladas, las secamos con papel de cocina para que no suelten agua y las agregamos.
Cuando las gambas cambien de color, echamos los huevos sin batir.
Revolvemos bien hasta que el huevo esté en el punto que nos guste.
Repartimos por los platos y servimos.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Habas a la catalana

El otro día, con la ensalada de habas y bacalao, el Barbas me dijo que le gustaban mucho las habas a la catalana; como iba a quedar con las chicas del gimnasio, pensé hacérselas para ese día, que ha resultado ser hoy.

Llegamos al siguiente punto: ¿y qué receta uso yo de habas a la catalana? En seguida se me ocurrió la respuesta: en el Blog de cuina de Dolorss: aunque no se reduce a la cocina catalana, es una maestra y la conoce de primera mano. La he adaptado a mis ingredientes, no es 100% plagio.

El Barbas se lo ha comido mientras yo estaba por ahí, por lo que, hasta que no he vuelto, no he sabido si le ha gustado. Frases como te has perdido mis caras de placer, repítelo cuando quieras... por lo que nos hemos quedado contentos. Así da gusto, aunque una no lo vea de primera mano.

Lo he fotografiado en la cazuela porque no estaría a la hora de servirlo.
Ingredientes (por persona):
  • 1 cebolleta
  • 1 ajete
  • 1 tomate
  • panceta
  • 1 longaniza
  • 1/2 palmo de butifarra negra (o una morcilla de cebolla)
  • 200 gr habas (en mi caso, eran congeladas)
  • menta
  • laurel
  • sal y pimienta
  • agua
  • 1 cucharada de manteca de cerdo
  • un vaso de vino de moscatel
Derretimos en una cazuela la manteca de cerdo.
Echamos la cebolleta y el ajete picados y dejamos dorar.
Cuando se hayan dorado, añadimos la panceta en lardones y doramos unos cinco minutos.
Agregamos la longaniza en trozos y el tomate en dados y mezclamos durante 5 minutos.
Echamos las habas, la menta, el laurel y el moscatel, damos unas vueltas para que se mezclen los sabores y echamos un vaso de agua.
Sazonamos.
Cocemos todo junto durante unos 20 minutos; pasado ese tiempo, agregamos la butifarra negra y damos un hervor.
Como recomienda Dolorss, lo mejor es hacerlo de un día para otro.

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